Hibisco - Fundación Galicia Verde


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HIBISCO
(Hibiscus rosa sinensis)
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Es una planta originaria de Egipto, India y costa de Malabar. Es conocido como planta medicinal desde la Antigüedad. En la civilización egipcia, el fruto inmaduro se utilizaba para mezclar con la carne y era un remedio usado por sus propiedades emolientes. La farmacopea de la India también la describe en el uso como decocción de cápsulas inmaduras como diurético suave y como mucilaginoso de uso muy popular en la parte oriental del Mediterráneo. Algunos pueblos árabes suelen mezclar sus semillas con el café y otras bebidas para aromatizarlas.
Los primeros hibiscos introducidos en Europa datan de 1730 y eran de variedades de jardín con una larga historia de cultivo en China. Las primeras variedades procedentes de china eran dobles. Las variedades normales no fueron conocidas en Europa hasta que llegaron del Océano Índico en el siglo XIX.
También conocida como rosa de China, es la flor nacional de Malasia y también lo es de la ciudad de Barranquilla, Colombia.

Nombre científico: Hibiscus rosa sinensis
Nombre en español: Hibisco, abelmosco, almizclillo, algalía, abuichillo, ambarilla
Nombres en otros idiomas: Musk seed (inglés) Bisornkorner, ambrakorner (alemán), Ketmie odorante (francés), Ibisco (italiano), Hibisco (gallego y portugués), Hibiscus (vasco), Hibisc (catalán)

CARACTERÍSTICAS BOTÁNICAS
Familia: Malváceas

Planta herbácea anual, con tallo leñoso por la base y algo ramificado, que puede alcanzar una altura de metro y medio.

Hojas alternas y serradas, son de tres variedades: angulares, palmares y subdigitadas.

Las flores son solitarias, grandes, sencillas o dobles, con gran variedad de colores (blancas, rojizas, rosadas, amarillas,…) que carecen de olor.

El fruto denominado por algunos “gombo”, es una cápsula pentagonal, estrecha y cilíndrica, cubierta de pelillos. En su interior contiene numerosas semillas del tamaño de una lenteja que desprenden un intenso aroma a almizcle.
CULTIVO
Es una especie de gran éxito ornamental por la vistosidad de sus flores, por lo que le puede dar mucho color a nuestro huerto.

Cultivo:
prefiere de manera preferente, los climas de los cuales es originaria la planta, es decir los climas tropicales. En eses emplazamientos la floración es continua todo el año. Aunque no vivas en un clima tropical con temperaturas constantes, tienes suerte si el clima donde vives es soleado. Los inviernos fríos, las heladas y los vientos fríos son los peores enemigos de esta planta. Si no se reúnen estas condiciones siempre podrás cultivarla como planta de interior, proporcionándole bastante iluminación y humedad suficiente.
  
Requiere un suelo fértil y con buena humedad y buen drenaje. En verano, controlaremos el riego para mantener la humedad sin llegar a encharcar el sustrato. En la época de mayor crecimiento del hibisco, (desde primavera a verano), cuidaremos de hacer aportes de materia orgánica como abonos de liberación lenta.
  
En ambientes calurosos, podemos disponer de un acolchado de paja, virutas de madera, materia orgánica o piedras circulares alrededor del tronco del hibisco.

Cuidados:
como estamos hablando de un arbusto, las podas le vienen bien para ir controlando el crecimiento, sobre todo si lo usamos como un seto. Después del verano, se pueden podar las ramas demasiado largas, cruzadas o las que invaden alguna zona que no nos interesa. En caso de que vivamos en un clima frío podemos adelantar un poco la poda para que las heladas no afecten a los cortes. Eliminaremos también los “chupones” que nacen del suelo, ya que limitan el consumo energético del resto de la planta y aumentan el consumo de agua. Compensaremos la copa para igualar la altura y sobre todo no tengas miedo a la hora de cortar tallos y puntas, ya que este arbusto es bastante vigoroso y brotará sin problemas.

Multiplicación:
por esquejado sobre los tallos en primavera o principios de verano. Para ello necesitamos que el esqueje se encuentre en   una zona con buena humedad y temperatura (un pequeño invernadero o el interior de nuestra casa). Buscamos un tallo de al menos 1 cm de diámetro y con longitud entre 10 y 14 cm, conservando 2 o 3 hojas finales mientras que eliminamos las restantes. Colocamos el esqueje en un recipiente, introduciéndolo por lo menos a 5 cm de profundidad. Podemos ayudarnos de hormonas estimulantes de enraizamiento. Mantenemos una humedad constante con un riego pequeño cada 3 o 4 días para estimular la salida de las raíces nuevas y los pelos absorbentes.
La multiplicación por semillas también es viable y sobre todo para conseguir nuevas variedades de hibisco. Las semillas se dejan secar durante un par de semanas y se le   realiza una escarificación antes de la siembra, lo que consiste en hacer una pequeña abertura con un cúter o bisturí, en la parte más redondeada de la semilla.              
USOS Y PROPIEDADES
Los componentes principales son  las antocianinas y flavonoides, alcaloides, riboflavinas, tiaminas, cianidas,  vitaminas, quercetinas, betacarotenos, aceites esenciales y ácido cítrico.

Uso terapéutico
 
Numerosas  investigaciones mencionan el poder anticonceptivo de las hojas y flores de  esta planta. Se utiliza como anticonceptivo temporal, ya que deja de actuar  en el momento que se suprime la ingesta. Es similar a las píldoras  anticonceptivas de tipo hormonal, por lo tanto evitaremos consumir hibisco si  se está buscando el embarazo y también en pleno período de gestación.
 
Las  semillas mascadas producen un efecto estomacal y combaten el mal aliento. El  té de hibisco se usa como alivio después de las comidas pesadas para mejorar  la digestión y reducir las flatulencias.
 
Para  combatir las enfermedades urinarias y evitar la retención de líquidos,  se suelen utilizar de 8 a 10 flores por  cada litro y medio de agua. Se hierve y se deja reposar, pudiendo tomar hasta  3 tazas al día.
 
Por  vía externa, el hibisco es demulcente, mucilaginoso y emoliente. El extracto  de hojas machacadas con un mortero y aplicadas en la cara o piel ayuda a  reducir los poros de la cara y mejora la hidratación de la piel. Las semillas  hervidas con leche hacen una decocción excelente para aplicar en forma de  cataplasma, que se aplica fresca en casos de picor intenso de la piel.
TU OPINIÓN
En este apartado queremos colgar vuestras opiniones sobre esta planta: que os parece, si os gusta, o no, si conocéis algunas propiedades, como la llaman donde vivís, o alguna anécdota,...cualquier cosa que queráis enviarnos, para compartir y enriquecer esta sección, a secretaria@fundaciongaliciaverde.org.
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