¿Debemos conservarla? - Fundación Galicia Verde


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¿DEBEMOS CONSERVARLA?



El problema…..
    
En comentarios previos señalamos que estamos perdiendo biodiversidad. No hay forma alguna de recuperar las especies extinguidas. No existe ningún “Parque Jurásico”. Y lo alarmante de tal situación, no reside tanto en la propia extinción – un proceso natural, que acaba tarde o temprano con la mayoría de las especies – si no en el ritmo acelerado en que se produce, unas mil veces el valor “natural”.
Situados en el presente, se impone, en primer lugar que nos preguntemos cuanta biodiversidad existe. Está claro que para racionalizar el tema de la pérdida, y donde conservar, deberíamos disponer de un inventario de las especies que viven en la terra. Aquí, nos encontramos con el primer problema. No sólo ignoramos la identidad de numerosísimas especies y el papel que cumplen en la natureza, si no que además tampoco sabemos el número de especies que existen hoy en día. A partir de diversas estimaciones y extrapolaciones, consideramos que deben vivir entre 5 y 30 millones de especies, de las que sólo conocemos la identidad de 1,5 millones aproximadamente. La conclusión de que aún queda mucho por hacer es evidente, y sugiere que nos preguntemos a que ritmo de descripción de especies estamos trabajando. Pues bien, si partimos de que se describen unas 13.000 especies por año y que, haciendo una estimación a la baja, quedarían 8,5 millones de especies sin describir, resulta que necesitariamos uno 650 años para tener registradas todas las especies que existen
Ante esta situación, que deberíamos hacer?. Protegemos todos los hábitats o eligimos algunas áreas en las que concentrar nuestros esfuerzos?

…el plan….
La situación actual de crisis de la biodiversidade unida a la escasez de recursos dedicados a la conservación hacen muy difícil, sin no imposible, atender de forma adecuada a todas las especies y todos los hábitats amenazados, lo que nos obliga a establecer prioridades protegiendo áreas concretas de modo que permita preservar los hábitats que albergan a las comunidades biológicas. Con todo, a veces resulta imposible alejar a los buscadores de materias primas, cazadores furtivos, etc., sobre todo, en los países más pobres que quieren superar el subdesarrollo a cambio de su patrimonio natural y donde faltan medios para mantenerlo.
Sabemos que algunas especies resultan más vulnerables que otras y, además, se hayan concentradas geograficamente. Podería suponerse que las extinciones se registrarían allí donde hubiese mayor densidad de población humana y creciera un mayor número de especies. La realidad es utra. La actividade humana domina la parte oriental de América del Norte y Europa, donde, en cambio, se registran pocas extinciones.
Por recurrir a una metáfora simple: la natureza creó una cantidad insólitamente grande de huevos (=especies muy vulnerables), los colocó en un número reducido de cestos y los situó allí donde hay peligro.
Se estima que la mitad de las especies del mundo viven en unas 25 áreas tropicales, en su súa mayoría forestadas, donde la acción humana ya eliminó más del 70% de la vegetación natural. Esta combinación de concentración de especies vulnerables y tasas de destrución del hábitat elevadas convierte a las áreas mencionadas en “puntos calientes” (o hotspots). También en los océanos existen concentraciones similares de especies con una área de distribución restringida, es el caso de los arrecifes de coral.
Figura 1

La identificación de "puntos calientes " de la biodiversidad se convirtió en un método ampliamente aceptado para determinar las áreas prioritarias para la conservación. El más concido es el utilizado por Conservation International ( CI) (Myers y al., 2000) basado en la diversidad de especies endémicas y el grado de amenaza derivado de la destrución del hábitat. Según los criterios establecidos en tales documentos, se designaron 25 puntos calientes de la biodiversidad, prioritarios para la conservación y que representan una gran variedad de los ecosistemas terrestres ( Fig. 1). Los 25 puntos calientes acogen un total de 133.149 especies de plantas vasculares (el 44% del total) en tan solo 2,1 millones de km/cuadrados, o lo que es lo mismo, lo que representa el 1,4% de la superficie terrestre emergida. Igualmente, albergan un total de 4.809 especies de mamíferos (30% del total), 9.881 especies de aves (28% del total), 7.828 especies de réptiles (38% del total) y 4.780 especies de anfibios (54% del total), lo que supone en total más de dos tercios de todas las especies de vertebrados del planeta, excluyendo a los peces.
Junto a estos puntos calientes, existen otras áreas con gran concentración de especies endémicas (distribución de una  especie en un ámbito geográfico muy reducido) que mantienen un buen estado de conservación, con más del 75% de vegetación primaria, por lo que no están clasificadas como puntos calientes, de modo que no requieren medidas urgentes de conservación. Estas áreas ocupan un total de 6-7 millones de km/cuadrados y, entre elas, están la isla de Nueva Guinea, tierras baajs de la Amazonia occidental y el bosque congoleño.


Figura 2

Además de la escala global, se piueden seguir a escala geográfica más reducida o para países concretos, los mismos criterios seguidos previamente. Así, por ejemplo, en ambientes terrestres de la Península Ibérica se identificáron 10 puntos calientes prioritarios para la conservación: Sierra Nevada (Granda-Almería), Cotiella (Pireneos), Sierra de Grazalema (Cádiz), Somiedo (Asturias), alrededores de Coimbra, yesos del Tajo (Aranjuez, Madrid), Sierras de Algeciras (Cádiz), Nuria (Pireneos, Gerona), cabo de Gata (Almería), sierras de Cazorla y Pozo (Jaén). Con la protección de estas áreas se podrían conservar más del 50% de la diversidad total de especies vegetais de la Península Ibérica. En los ambientes marinos también se establecieron puntos calientes, de forma análoga a lo descrito para los ambientes terrestres ( Roberts y ao., 2002). Se determinaron 18 centros de endemismos ( Fig. 2) que incluyen el 35% de los arrecifes de coral del mundo en una superficie de solo 0,028% de los océanos, pero albergan entre el 60 y el 70% del total de especies endémicas. Para designar estos puntos calientes, además del contenido en especies endémicas se atiende al grao de amenaza de estos hábitats. Dentro de estos ambientes, los arrecifes de coral son los ecosistemas de aguas someras con más diversidad biológica y alrededor de un 60% de estos están amenazados por las actividades humanas.
Siguiendo las fronteiras administrativas, se elaboraron listas de países atendiendo a la biodiversidad que contienen. SE identificaron 21 países con “ megadiversidad” que contienen el 60-70% de la biodiversidad global (táboa 1).


Tabla 1

En 1994, la Unión Mundial para la Naturaleza estableció categorías de espacios naturales en función del grado de protección. Internacionalmente, existen dos figuras de protección de los espacios naturales clave: las reservas de la biosfera, y las zonas Ramsar y ZEPA, zonas de especial protección para las aves. Otras instituciones y/o Países otorgan títulos a determinadas áreas que cumplen ciertas características especiales en lugares representativos de la evolución biológica o que albergan hábitats naturales de especies amenazadas. Como os podeis suponer la lista es prólija y basta señalar que, por ejemplo, en nuestro país existe una buena cantidad de tales figuras y, por tanto de la correspondiente normativa de protección (Parques Nacionales, Reservas Naturales, Monumentos Naturales, Paisajes Protegidas, etc.). Por eso, voy a referirme sucintamente a las dos figuras importantes y al final del texto, el lector puede buscar más información en las referencias señaladas.
ESPAÑA
45 Reservas de la biosfera
19772004
  Ordesa - Viñamala1977 (Extended in 2013)
20002011
  Montseny197820002011
   Doñana19802004
  Mancha Húmeda1980 2002
  Sierras de Cazorla y Segura19832004
  Marismas del Odiel19832004
 La Palma1983 (Extended and renamed in 1997 and 2002)


  Urdaibai198420002011
  Sierra Nevada19862000
  Cuenca alta del río Manzanares19922006
  Lanzarote19932007
  Menorca1993 (Change in zonation 2004)
2006
  Sierra de las Nieves y su entorno19952007
  Cabo de Gata - Nijar19972011
  Isla de El Hierro20002013
  Bárdenas Reales20002013
  Muniellos2000 (Extension 2003 - Elemento da RB Gran Cantábrica)


  Somiedo20002011


  Redes20012013
  Las Dehesas de Sierra Morena2002

  Tierras del Miño2002

  Valle de Laciana2003. Elemento da RB Gran Cantábrica


  Picos de Europa2003. Elemento de la RB Gran Cantábrica


  Monfragüe2003

  Valles del Jubera, Leza, Cidacos y Alhama2003

  Babia2004. Elemento da RB Gran Cantábrica


  Área de Allariz2005

  Gran Canaria2005

  Sierra del Rincón 2005

  Los valles de Omaña y Luna2005. Elemento da RB Gran Cantábrica


  Alto de Bernesga2005. Elemento da RB Gran Cantábrica


  Los Argüellos
                                        
2005. Elemento da RB Gran Cantábrica


  Los Ancares Lucenses y Montes de Cervantes, Navia y  Becerreá2006. Elemento da RB Gran Cantábrica


  Los Ancares Leoneses
2006. Elemento da RB Gran Cantábrica


  Las Sierra de Béjar y Francia2006

  Intercontinental Biosphere Reserve of the Mediterranean (Spain/Morocco)2006

  Río Eo, Oscos y Terras de Buron2007

  Fuerteventura2009

  Gerés/Xurés Transboundary Biosphere Reserve (Portugal/Spain)2009

  La Gomera2012

  Las Ubiñas - La Mesa2012

  Mariñas Coruñesas y Tierras del Mandeo2013

  Real Sitio de San Ildefonso - El Espinar2013

  Tierras del Ebro, Cataluña2013

"La lista Ramsar" creada a partir de la Convención sobre las zonas húmedas, es el documento de referencia sobre el conjunto de zonas húmedas de significativo valor hidrológico y ecológico reconocidas internacionalmente. La lista cuenta con un total de 1591 espacios en 150 estados. En España (ejemplo: Táblas de Daimiel, Parque Nacional de Doñana) hay declaradas 49 zonas Ramsar que ocupan un total de 173.126 hectáreas.
Entonces, ¿es posible dar marcha atrás y estamos a tiempo?.
Creemos que no todo está perdido, sabemos donde debemos centrar nuestros esfuerzos de protección y conservación, pero es necesario enfrentarse, y dar solución, a una larga serie de amenazas: desde la fragmentación del hábitat a las especies invasoras, a las enfermedades y el calentamiento global.

para saber más.....
   
Boada, M.; Gómez, F.J. 2008. Biodiversidad. Rubens Editorial, S.L., Barcelona
Kevin J.G. and J.I. Spicer. 2004. Biodiversidad. Introducción. Editorial Acribia S.A. Zaragoza
Mittermeier, R.A.; Gil. P. y Mittermeier, C.G. 1999. Megadiversity: Earth's Biologically Wealthiest Nations. Conservation International, Washington DC, EUA
Myers, N.; Mittermeier, R.A.;. Mittermeier, C.G.; Da Fonseca, G.A.B. y Kents, J.  2000. Biodiversity hotpots for conservation priorities. Nature, 403: 853-858
Roberts et al., 2002. Marine biodiversity hotspots and conservation priorities for tropical reefs. Science, 295: 1280-1284
UNESCO, 2015. www.unesco.org/new/en/natural-sciences/environment/ecological-sciences/biosphere-reserves/europe-north-america/
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