Actualizada: 9 agosto 2010
La parte práctica del curso consistió en la realización de un pequeno huerto ecológico. En la foto podemos observar un aspecto del mismo.
En primer término, a la izquierda, hemos montado un pequeno invernadero.
A la derecha un compostero realizado reciclando unos palets y en el que hemos metido, sobre una base de ramas que facilitarán su drenaje, los terrones arrancados de la finca entremezclados con helechos. Lo hemos humedecido abundantemente.
Al fondo vemos los bancales en los que, para optimizar el espacio, hemos asociado plantas de ciclo largo (coles), con otras de ciclo medio (lechugas) y otras de ciclo muy corto (rabanos).
Como nos han coincidido unos días de mucho calor, para minimizar el impacto del sol sobre las plantas las hemos protegido con un abundante recurso local: los fentos (helechos). Así disfrutan de una agradable semisombra y se recuperarán antes. Cuidando el riego es cuestión de dos o tres días.
Han transcurrido seis días y ya podemos observar como se va materializando lo que habíamos planificado.
Muy a pesar de las altas temperaturas hemos podido eliminar los helechos (fentos) que protegían nuestras recien transplantadas plantitas. Ahora nos ofrecen este magnífico aspecto.
En la foto observamos como las coles (ciclo largo) están bien asentadas, al igual que las lechugas tipo "cuatro estaciones" (ciclo medio); entre ellas vemos brotar con fuerza los rabanitos (ciclo muy corto). Nuestra planificación de situar tres cultivos en un mismo bancal, compartiendo terreno pero no espacio (dados su ciclos diferentes) comienza a funcionar. Dentro de poco podremos comer los rábanitos (que incluso podremos replantar), y algo más adelante podremos prepararnos una buena ensalada con nuestras lechugas, dejando espacio para el desarrollo final de las coles.
Es importante conocer la duración del ciclo de cada planta, que varía en función de la época, para poder realizar estas asociaciones. En la foto vemos el tamano que han alcanzado los rabanitos (a la izquierda) en tan solo seis días. La cobertura con triturado de fentos, tojo, hierba,... está protegiendo la tierra contra la perdida de agua y alimentando y dando cobijo a los microorganismo que allí habitan.